III Jornada del Turismo




Los pasados días 26 y 27 de abril tuvo lugar la XXXII Semana de La Empresa en el Aula Magna de la Facultad de Economía, empresa y turismo, siendo trasladada el día 28 de abril en la Factoría de Innovación Turística (FIT Canarias), situada en el Centro de Desarrollo Turístico Costa Adeje.

Esta jornada contó, en primer lugar, con la intervención de Victoria López (Grupo Fedola): ‘’Los retos del turismo en el sur de Tenerife’’, cuyo objetivo fue transmitir todo aquello que desde su experiencia como empresa familiar canaria les ha servido para desarrollarse y estar preparados como competidores.

A continuación, la intervención de Miriam Perera Molowny: ‘Turismo, Marketing y Tecnología, un trinomio acertado’, de la empresa Noray, quien ofrece diferentes consejos y recomendaciones para los titulados en turismo, ‘la carrera es el pistoletazo de salida, no la meta’.

La mañana avanza con la intervención de Joaquín Almodóvar (touristalent.com): ‘Utiliza tus competencias para diferenciarte y conseguir el mejor empleo en turismo’. Emprendedor y fundador de Touristalent, empresa para encontrar empleo en el sector turístico y que surge a partir del análisis de factores cuando se dan cuenta de la importancia del talento como competencia, por ello, unen oferta y demanda en base a las mismas y teniéndolas como factor clave para encontrar empleo.

La última intervención del primer bloque fue de la mano de Paco Caballero, empresario y consultor turístico: ‘La transformación digital: oportunidades y amenazas’, que deshizo algunos mitos sobre el mundo de la transformación digital.


Por último, en el segundo bloque de la jornada tiene lugar la mesa redonda sobre alquiler vacacional donde participaron los profesores de la ULL y miembros de la Cátedra, Ricardo Díaz, Desiderio Gutiérrez y Luis Capote y moderada por Nisamar Baute, técnica de la Cátedra de Turismo. Un tema que actualmente está generando debate debido a la sentencia del tribunal superior de justicia de canarias sobre determinadas partes del decreto que ha salido en estos días.

El alquiler vacacional es una actividad que presenta un auge inmenso en la actualidad, debido en parte a la transformación que sufre la sociedad de la manera en la que vivimos, consumimos, etc. Por tanto, la economía colaborativa es algo que, a pesar de que se ha realizado ‘’de toda la vida’’ ahora se ve distinto por los factores económicos que la envuelven ya que se está creando un ‘’nuevo competidor’’ debido al volumen de ganancias que esta actividad genera.

Numerosos estudios han sido realizados en relación a este tema, como el de los doctores José Luis Groizard y William Nilsson, profesores del Departamento de Economía Aplicada de la UIB y que desmontaron ocho mitos sobre el alquiler vacacional, afirmando que el impacto producido por la misma no es tan elevado como se piensa.

Además, esto ha provocado opiniones de todo tipo tanto negativas como positivas. Por un lado, este tema es beneficioso para los usuarios debido a el coste menor y la oportunidad de conocer más de lleno el destino en sí y vivir acorde a la cultura local, además, son camas ya existentes, no hay creación de infraestructuras, lo que hay es lo que se ofrece. Por otra parte, en referencia a los aspectos negativos es obvio que provoca posibles caídas en las estancias dentro de los hoteles, muchos de los clientes optan por las viviendas vacacionales, también genera molestias en algunas zonas a los vecinos, lo cual depende mucho del tipo de turista, no tanto del tipo de actividad. La regulación de este tema es algo fundamental y básico y debe ser, en mi opinión, acordado por todas las partes que se ven afectadas por esta actividad, para que se llegue a una regulación lo más consensuada posible y se eviten los problemas que todo esto está provocando.

El hecho de que se quiera prohibir la ubicación de viviendas vacacionales en zonas turísticas es un tema que provoca numerosas y muy distintas opiniones, ya que, lo normal es que si se trata de casas o apartamentos de alquiler vacacional la ubicación de la misma es clave, ya que cuanto más cerca  esté de una zona turística mejor será tanto para el consumidor como para el dueño, aunque esto provoque, como ya se hace referencia anteriormente en los aspectos negativos, una caída de las estancias en alojamientos tradicionales.

En definitiva, el alquiler de viviendas vacacionales es, en general, una buena opción para un turismo alternativo distinto del habitual, a pesar de que, como todos los modelos turísticos, tiene sus aspectos negativos y positivos, por ello es algo de obligatoria regularización para conseguir un buen funcionamiento de la misma como actividad.



Accede a los vídeos de la jornada.


 Melissa González Hernández, técnico en prácticas en la Cátedra de Turismo.